Descargo de responsabilidad sobre el alcance
Este artículo está escrito específicamente para conductores de vehículos eléctricos, propietarios de viviendas e instaladores en Alemania. Explica el marco legal alemán según el artículo 14a de la Ley de la Industria Energética (EnWG). Los requisitos y umbrales pueden diferir en otros países europeos.
El desafío de la red en Alemania y el trasfondo del §14a EnWG
Alemania está experimentando una rápida transición hacia la movilidad, la calefacción y el almacenamiento de energía electrificados. Los vehículos eléctricos, las bombas de calor y las baterías domésticas son cada vez más comunes en las zonas residenciales. Este desarrollo aporta claros beneficios ambientales, pero también aumenta la carga sobre las redes eléctricas locales, particularmente durante los períodos de mayor demanda. La sección 14a de la Ley de la Industria Energética aborda este desafío mediante la introducción de dispositivos de consumo controlables. En lugar de limitar las nuevas conexiones a la red o frenar la electrificación, la regulación permite a los operadores de red reducir temporalmente la potencia de ciertos dispositivos de alto consumo cuando la estabilidad de la red local está en riesgo. Para la carga de vehículos eléctricos, esto significa que las instalaciones de carga deben ser técnicamente capaces de reducir la potencia de carga bajo condiciones específicas. Este enfoque refleja una estrategia de infraestructura europea más amplia que prioriza la confiabilidad y la estabilidad a largo plazo mientras continúa apoyando el crecimiento de la movilidad eléctrica.
Lo que significa el §14a EnWG en la práctica para la carga de vehículos eléctricos
El §14a EnWG se aplica a dispositivos eléctricos con una carga conectada superior a 4,2 kW. Esto incluye la mayoría de las estaciones de carga domésticas de 11 kW instaladas hoy en Alemania. Los operadores de red solo pueden intervenir cuando existe un riesgo real e inmediato de sobrecarga de la red local. En términos prácticos, esta intervención consiste en una reducción temporal de la potencia de carga. La carga nunca se apaga por completo. Siempre permanece disponible una capacidad mínima de carga para que el vehículo continúe cargándose, aunque a una velocidad menor. La reducción tiene una duración limitada y se aplica solo al dispositivo de carga, no al suministro eléctrico general del hogar. Para la mayoría de los conductores de vehículos eléctricos, es poco probable que estos ajustes tengan un impacto notable. La carga suele realizarse durante varias horas, a menudo durante la noche, lo que hace que las reducciones de potencia a corto plazo sean en gran medida irrelevantes para el uso diario del vehículo.
Cuándo se puede reducir la potencia de carga
Las situaciones que desencadenan la intervención de la red suelen ser previsibles. Un ejemplo común son las primeras horas de la tarde, cuando la cocina, la calefacción y la carga de vehículos coinciden en el mismo vecindario. Durante esos períodos, los operadores de red pueden reducir temporalmente la potencia de carga para evitar una sobrecarga. Estas medidas están diseñadas para ser raras y proporcionadas. No pretenden ser restricciones rutinarias, sino una salvaguardia para mantener la confiabilidad de la red. El enfoque está en la prevención más que en la limitación, asegurando que la electrificación pueda continuar sin la necesidad de costosas expansiones de red o denegaciones de conexión. Esto refleja un cambio fundamental en la forma en que se gestiona la carga de vehículos eléctricos en Alemania, donde la flexibilidad y la coordinación de todo el sistema son cada vez más importantes.