Sí, es posible cargar un coche eléctrico con un generador, pero hay condiciones técnicas y precauciones de seguridad importantes que tener en cuenta. Primero, el generador debe ofrecer una potencia continua suficiente, tanto en vatios como en estabilidad de voltaje, para cubrir las necesidades del cargador interno del vehículo. En la mayoría de los coches eléctricos, eso significa al menos 3,5 kW para carga lenta o 7,4 kW o más para carga más rápida con una conexión Tipo 2 de 32A.
Además, es fundamental que el generador proporcione electricidad limpia y estable, lo que se consigue generalmente con un generador inverter. Una mala calidad de la corriente o fluctuaciones pueden interferir en el sistema de carga del vehículo y causar fallos o incluso daños. Muchos cargadores, como los cables móviles Voldt®, incluyen protocolos de seguridad que detienen automáticamente la carga si detectan corriente inestable, algo común con generadores económicos.
Por último, el cable de carga debe ser compatible con las características eléctricas del generador. Por ejemplo, un cargador móvil Voldt® diseñado para conexiones Schuko o CEE debe coincidir con el tipo de enchufe y la configuración de fases del generador. En situaciones de emergencia o fuera de la red, esta solución puede ser útil como respaldo, siempre que el cargador esté correctamente dimensionado. Para el uso diario, sin embargo, recomendamos una solución conectada a la red, certificada y más segura.