El Tipo 3, en realidad Tipo 3C, lo desarrolló en 2010 la EV Plug Alliance, una alianza entre Schneider Electric, Legrand y Scame. Su rasgo característico eran las tapas que cubrían los contactos con tensión, exigidas entonces por la normativa francesa e italiana sobre tomas de baja tensión para proteger a los niños. Admitía hasta 22 kW en corriente alterna a 32A, con 230 o 400 voltios. Existía además un Tipo 3A más pequeño para vehículos ligeros como scooters.
Hay un punto que suele malinterpretarse: el Tipo 3C estaba en el poste de recarga, no en el coche. Los vehículos mantenían entradas Tipo 2 o Tipo 1, y Renault entregaba el primer Zoe con un cable con clavija 3C, de ahí la asociación.
La UE se decidió por el Tipo 2 y todos los puntos nuevos lo usan. Si en un viaje por Francia o Italia te encuentras una toma 3C antigua, un cable de Tipo 2 a Tipo 3 resuelve la carga.