Algunos propietarios de vehículos eléctricos o híbridos enchufables de BMW experimentan un mayor número de ciclos de carga fallidos, arranques más lentos o un comportamiento de carga más errático con temperaturas frías. Digamos de inmediato que no es un problema del cable de carga de BMW.
La solución más segura es comparar el comportamiento de la carga a diferentes temperaturas y no asumir que el problema es constante durante todo el año. Por ejemplo, puede cargar su coche en el patio trasero en invierno, pero también intente cargarlo en un garaje o zona cubierta para comprobar el estado de la carga. Incluso unos pocos grados más podrían marcar la diferencia y cambiar el resultado.
Las sesiones de carga suelen ser más difíciles con temperaturas frías y pueden interrumpirse o tardar mucho más de lo normal. Un truco sencillo consiste en evitar porcentajes de carga de batería excesivamente bajos al inicio de la carga. Por ejemplo, con temperaturas frías, es mejor cargar una batería que ya está al 30%-40% que una que está al 5%. Las bajas temperaturas y el clima frío afectan tanto a las baterías de los coches como a la eficiencia del cargador.
Por lo tanto, si nota una disminución en el rendimiento de la carga en invierno, sepa que es normal. Luego, compare si el problema persiste incluso a temperaturas más altas a medida que se acerca la primavera, pero debería desaparecer.