Con el aumento de la electrónica en los coches modernos y el desarrollo de la tecnología integrada en los distintos sistemas del vehículo, es imposible tener una luz de advertencia para cada fallo. Hay LEDs que se encienden e iconos que iluminan el salpicadero, pero no siempre sabemos exactamente qué significan. Una luz roja, por ejemplo, podría significar muchas cosas, al igual que un testigo luminoso.
A veces la solución es muy sencilla. Si su coche no carga, lo primero que debe preguntarse es si el cargador funciona o si está defectuoso.
Mueva su coche a otra estación de carga o elija un cable diferente para probar y eliminar cualquier duda.
Cuando hay un problema de carga, no siempre se da por sentado que el coche sea la causa.
Un cargador mal instalado, cables enrollados demasiado flojos o demasiado apretados, un enchufe golpeado o un entorno frío, polvoriento y húmedo pueden causar graves daños al cargador. El cableado interno puede romperse, los filamentos pueden partirse o el enchufe puede deformarse.
Antes de asumir que la falta de carga de su BMW se debe a un problema de su coche, revise cuidadosamente el cargador, ya que esa podría ser la fuente del problema.